lunes, 11 de julio de 2016


Capítulo 84: Salmo 84 (83)


FERVIENTE ANHELO DEL PEREGRINO

1 Del maestro de coro. Con la cítara de Gat. De los hijos de Coré. Salmo. 

2 ¡Qué amable es tu Morada, 
Señor del Universo! 

3 Mi alma se consume de deseos 
por los atrios del Señor; 
mi corazón y mi carne claman ansiosos 
por el Dios viviente. 

4 Hasta el gorrión encontró una casa, 
y la golondrina tiene un nido 
donde poner sus pichones, 
junto a tus altares, Señor del universo, 
mi Rey y mi Dios. 

5 ¡Felices los que habitan en tu Casa 
y te alaban sin cesar! Pausa 
6 ¡Felices los que encuentran su fuerza en ti, 
al emprender la peregrinación! 

7 Al pasar por el valle árido, 
lo convierten en un oasis; 
caen las primeras lluvias, 
y lo cubren de bendiciones; 
8 ellos avanzan con vigor siempre creciente 
hasta contemplar a Dios en Sión. 

9 Señor del universo, oye mi plegaria, 
escucha, Dios de Jacob; Pausa
10 protege, Dios, a nuestro Escudo 
y mira el rostro de tu Ungido. 

11 Vale más un día en tus atrios 
que mil en otra parte; 
yo prefiero el umbral de la Casa de mi Dios 
antes que vivir entre malvados. 

12 Porque el Señor es sol y escudo; 
el Señor da la gracia y la gloria, 
y no niega sus bienes 
a los que proceden con rectitud. 

13 ¡Señor del universo, 
feliz el hombre que confía en ti!

No hay comentarios:

Publicar un comentario